Ha... just felt like posting some music.
lunes, 29 de septiembre de 2008
jueves, 25 de septiembre de 2008
Mi Cumple
Mañana es mi cumple. Vivi tanto este ultimo año! No lo puedo creer, aparte se paso rapidísimo el tiempo. La verdad es que no tengo ganas de que sea mañana, por primera vez en mi vida, me niego a cumplir años, creo que se debe a la pura nostalgia de tener que aceptar que todo esto termina, que ya estoy en una nueva etapa de mi vida.
Estoy de vuelta en México. No lo lamento nada (de nada). La pase padrísimo en el país del dolor y el sufrimiento, del buen vino, gente bonita y los mejores cortes de carne. Pero no voy a negar, que al final ya extrañaba mi México lindo y querido. Me urgía regresar.
Esto fue lo que paso mas adelante del ultimo post (ahora si es un resumen... jajaj):
El dichoso marinero con el que fuimos al barco, etc, etc... salí con el. La historia fue fugaz. El tenia que partir a alta mar pronto, así que salimos poco tiempo, pero intenso. Es un niño guapo, caballeroso, ARGENTINO (todavía no se si esto sea bueno o malo) y me adoraba. En fin cuando era hora decir adiós, yo desaparecí, me tome el fin de semana y me fui fuera de buenos aires.
El peor mejor viaje de mi vida! Fuimos a un pueblo llamado villa ventana. pero para llegar, por problemas de coordinación y planeación tardamos 3 días. Que pesar! Todo lo que podía salir mal, salió PEOR. Por suerte iba con la mejor compañera de viaje que podría pedir. Por mas que nada salió como lo esperábamos, me tuvo paciencia y no explotamos en ningún momento (Entiendo que yo no me alterara, por que todo se me resbala. Pero ella, pobre, es una persona organizadisima, y no la deje planear nada. jaja)
En fin Guillermo se fue el lunes, a un viaje en un velero mexicano, que partía de Canadá, y llega a Acapulco en noviembre. Nosotros llegamos el martes. Ya no lo vi.
Después el tiempo empezó a pasar mas rápido, uno de los amigos de Guillermo se hizo cargo de A y de mi, y nos llevaba y traía al antro y al casino todo el día, así que ya no teníamos que preocuparnos ni por el taxi, ni por pagar, por que el invitaba. Las salidas empezaron a estar mas pesadas, pero la pasamos muy bien.
A un mes de mi regreso, A y yo, decidimos hacer otro viaje, aunque fuera para quitarnos el mal sabor de boca del anterior (no nos quedo ningún mal sabor, pero para dejar un mejor viaje que recordar). Fuimos a Mendoza, un lugar hermoso, con mucho vino, delicioso. Unas montañas espectaculares, de las cuales tuve una conversación seria con el Aconcagua, y quede que iba a ir a visitar su cima algún día, espero cumplirlo. A, paso 2 días conmigo ahí, y luego volvió, yo me quede a esperar a mis tías, que llegaban 2 días mas tarde. En ese proceso conocí a un niño muy interesante, gringo, que estaba de backpack por tres años por el mundo. Idea que me pareció increíble, pero demasiado idealista, no creo que pudiera lograrlo, aun así, el tenia mucho que contar, la pase bien. Llegaron mis tías, regrese con ellas a buenos aires.
Pase unos 2 días con ellas ahí, y tuvieron que volver, mientras, el novio de A había llegado, para recogerla, y pasar sus últimos días en Argentina juntos.
A la semana A y Adam, partieron, para entonces K, ya se había ido. Por lo que quedamos Matilde y yo solas, para aguantarnos las caras largas la una a la otra. Mi compu estaba ya MUY descompuesta (en algún momento dejo de funcionar bien, y de ahí solo empeoro). Todo esto sucedió unos días antes de la boda de Carola y Sergio. Así que en principio era algo nuevo, y lo tome muy a la ligera, pero para cuando ya en verdad me sentía sola y lo peor de todo INCOMUNICADA (por que ni a MSN llegaba), me di cuenta que al día siguiente se casaba mi amiga en el otro lado del mundo. Que ni a su despedida había podido asistir. Me entro un enorme sentimiento de dolor y salí a correr. En el camino vi varias iglesias, en algún momento no pude mas y mis pies me llevaron hasta una de ellas. Entre, y comencé a llorar levemente. Me senté y empece a tratar de hablar con Dios, pedirle que no me dejara sola, cuando voltee a un lado, estaba el confesionario, un padre dentro, y nadie en confesión. Camine hasta ahí, y me confesé, algo mencione acerca de mi madre. Esto fue la gota que derramo el vaso, sentí como en verdad la extrañaba, y me hacia mucha falta, y se solté el llanto desesperado. El padre se preocupo. En fin, salí de ahí corriendo a una farmacia, necesitaba Kleenex. Logre regresar y seguí llorando un rato.
Al día siguiente desperté temprano. Cada vez que me veía en el espejo volvía a llorar. Estaba enojada conmigo misma, por alejarme tanto de Dios, por eso me sentía tan sola. Me sentía culpable de mi propio abandono, ya que yo había sido la que insistido tanto en irme a otro país sola, no tenia a quien mas culpar. Irradiaba tanto dolor, que la sola imagen mía en el espejo, me daba tristeza, y me producía mas dolor. No podía estar en la casa. Así que pase el día fuera, corriendo. Volví a pasar enfrente de la Iglesia y entre, como había prometido a Carola, fui a misa el día de su boda y la dedique por ellos. Llore mucho. Llore mas. Tome fotos del altar y el padre, para recordar el día de su boda. Puedo jurar que yo los vi ahí, tomando la comunión, juntos, felices; pasando frente a mi, por el pasillo, de salida, con una enorme sonrisa en sus caras. Y me sentí aun mas sola, pero contenta por ellos, no sabia ya si reír o llorar, creo que era un poco de los dos.
De ahí en adelante, solo lloraba. Logre arreglar el Messenger y Skype en mi computadora, de esta manera hablaba con mi mama diario, durante todo el día. Empezaron finales y tuve que dejar de hablar con ella tanto, pero por lo menos estaba ocupada y con algo en mente aparte de mi soledad.
No me fue bien en taller. Ofrecí a los profesores hacer un trabajo extra, por un poco de ayuda en mi calificación. Aceptaron pero muy exigentemente. Así que mi ultima semana en Buenos Aires, la cual se suponía iba a dedicar a despedirme de la ciudad y la cultura, la dedique en cambio a un trabajo extra. No salía ni a tomar aire. Deje de ver la calle por varios días, esto no ayudaba a mi estado de animo, y otra vez estaba bajando.
El penúltimo día que tenia para trabajar, ya no pude, quebré, y me dedique a hablar con mi mama otra vez todo el día. Así que el trabajo, otra vez no había terminado el día de la entrega. Ni modo, entregue, no fue lo mejor, pero ya había terminado. (Cabe señalar que aun así no pase)
Al día siguiente, mi ultimo día, me fui a caminar, tranquilamente por la ciudad, visite puerto madero (conocí a un niño que me intentaba evangelizar, cosa que me causo mucha risa, ya que fue justo cuando YA había dado yo el cambio), de ahí fui a desayunar SOLA, pero contenta. Después a empacar y a la escuela, por un ultimo detalle. Salí, y al aeropuerto.
Mi viaje termino, NOSTALGIA, dolor, sentimiento, felicidad, todo, todo.
Buenos Aires, la ciudad del dolor, nadie es feliz ahí, pero al salir nadie vuelve a ser feliz. Todos la necesitamos.
Mi buenos aires querido, cuando yo te vuelva a ver, no habrá mas pena ni olvido. 17 horas después arribo en el aeropuerto de la ciudad de México, me encuentro con un Duty Free nuevo, y compro algo, para celebrar mi propia entrada a mi México Lindo y Querido.
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